Egipto en 8 días (Parte 1) – De Luxor a Asuán

Soñábamos con ir a Egipto desde hace años para empaparnos del arte, la cultura y sobre todo de la forma de vivir de los lugareños. Queríamos que fuera un viaje especial y, aunque lo contratamos con sólo una semana de antelación, se ha convertido en uno de los viajes de nuestra vida.

Egipto era uno de esos lugares en nuestra wishlist que posponíamos y posponíamos quizás por el miedo a viajar a según qué puntos del planeta por inseguridad y por la escasa confianza que ofrecen las webs de organismos oficiales en sus informaciones. No obstante, decidimos que puestos a hacer un viaje prenavideño en el momento de la vida en el que nos encontrábamos (diciembre de 2019) queríamos que fuera un viaje especial, por ello nos dirigimos a ese país que nos hacía suspirar cada vez que pensábamos en él, y vaya si fue especial… tanto ¡que nos ha cambiado la vida para muy bien! Al final del viaje a Egipto te cuento por qué.

Con el destino ya elegido, tuvimos la suerte de encontrar un viaje de última hora a muy buen precio y nos lanzamos. A continuación te cuento qué vimos día a día y lo que más nos impresionó.

Egipto ¿Qué ver de Luxor a Asuán?

Día 1 · Madrid – Luxor

Nosotros salimos desde Madrid y volamos directos a Luxor con un vuelo charter. El vuelo fue con la compañía OTF (muy justito) …  pero acostumbrados a viajar en otros vuelos low-cost la cosa no fue tan grave y en 5 horas estábamos en el ansiado destino. Obtuvimos el visado, pasamos el control de pasaporte y nos llevaron al barco que teníamos asignado para iniciar el crucero que nos haría surcar el Nilo durante 4 días.

Javi y yo somos expertos en tener contratiempos pero esos contratiempos son los que luego te hacen valorar más el viaje. Al pasar el control, minutos después de haber pagado el visado, los transfer de la agencia con la que contratamos el viaje (Dunas Travel) nombraron a los pasajeros que llevarían ellos hasta el puerto de Luxor para embarcar a bordo del crucero. ¡Cuál fue nuestra sorpresa al ver que no estábamos en ninguna lista y que nos quedábamos en el limbo! Los transfer que en teoría eran de nuestra agencia nos subieron a una furgoneta con otro matrimonio porque el autobús donde iban los demás viajeros iba lleno.

Al principio pasé nervios e incertidumbre pero en 20 minutos estábamos en el puerto para hacer el check-in en nuestro crucero, el Grand Princess.

Para llegar a él, tuvimos que cruzar por otros tantos más. ¡Algunos estaban decorados de Navidad! El contraste temperatura/país/religión con la decoración navideña era cuanto menos curioso.

Y ahí, después de horas de viaje y de imprevistos por el camino, nos encontramos con uno de los mejores factores del viaje: nuestro guía, Tarek, que nos acompañaría durante 8 días a lo largo, y nunca mejor dicho, de su país.

Día 2 · Valle de los Reyes – Karnak – Luxor

Nuestro día comienza a las 5 am y aquí viene una de las realidades de viajar a Egipto: si quieres ver, tienes que madrugar ¡mucho!

Nos dirigimos hacia la orilla del Nilo para coger un barquito que nos llevaría a la otra orilla, la de poniente (la de los muertos) para coger el autobús.

Cada metro recorrido es un tesoro. Es la oportunidad de ver cómo despierta la ciudad, qué hay en cada rincón y ver las casas en las colinillas que hay de camino al Valle de los Reyes, un terreno absolutamente árido que custodia auténticos tesoros bajo la superficie.

Antes de llegar al deseado, soñado y esperado Valle de los Reyes, paramos a admirar los Colosos de Memnón, de unos 18 metros de altura, impasibles al paso del tiempo.

Nada más pisar el Valle de los Reyes sentí una sensación difícil de explicar que hizo que se me pusiera la piel de gallina. Era una inmensa sensación de fortuna por poder estar haciendo realidad un sueño en un marco que me hacia sentir una auténtica aventurera al más puro estilo Indiana Jones.

En el Valle de los Reyes debes comprar un cupón que da acceso a 3 tumbas, la de Tutankamon no está incluida, vale 20 euros. Aunque ¡ojo! La momia de Tutankamon así como la cámara mortuoria no están ahí sino en el Gran Museo de El Cairo.

Las tres tumbas que nosotros elegimos fueron: la de Merenptah, está súper trabajada y es enorme, la de Ramsés IV y la de Ramsés IX. En la tumba de Merenptah Javi y yo pasamos unos minutos a solas. Es algo difícil de explicar la paz y la tranquilidad que me invadieron. ¡Tendrás que vivirlo para sentirlo! No sé cómo serían las demás pero, desde luego, esas tres nos dejaron con la boca abierta.

Interior de una de las tumbas del Valle de los Reyes

Tumba de Merempyah

Desde ahí nos trasladamos al distrito de Deir el Bahari para visitar el templo funerario de la Reina Hatshepsut, un complejo funerario al que se llega en un trenecito que, por cierto, dejaron conducir a Javi a cambio de propina (¡claro!).

El lugar se funde con la ladera de la montaña. Es indescriptible por la grandiosidad y por la cantidad de detalles que hay por todas partes. Este templo funerario se construyó en honor al dios del Sol y toma su nombre por Hatshepsut que ordenó construir el templo tras coronarse Reina-faraón. ¡Sí, sí…oyes bien! Una mujer faraón valiente y que supo defender lo que era suyo por encima de todo.

Verás muchos detalles a lo largo y ancho del templo, pero estando en la segunda terraza uno de los que sin duda llama la atención son las columnas hathóricas cuyo capitel es la cabeza de la diosa Hathor, en forma de vaca, que representa a la reina, como decía la única mujer a la que se le permitió reinar considerándola un hombre.

Hay un lugar recóndito en la tercera terraza donde, sólo pagando la casi obligada propina, se ve por un agujerito un mural impresionante y súper bien conservado.

La siguiente parada de regreso a Luxor, ya en el lado de los vivos, es el templo de Luxor que se encuentra en la misma ciudad y se accede caminando desde la orilla del río donde están atracados los cruceros.

Lo primero que llama la atención al pasear por Luxor es el caos, el tráfico indisciplinado y charcos de agua enorme por el suelo. Un caos que contrasta con la serenidad del templo de Luxor. ¡Soñaba con ese momento y no me decepcionó!

El templo es impresionante. Grandes colosos y columnas preciosas por las que merece la pena perderse.

Exterior del Templo de Luxor

En la entrada del templo verás un obelisco, pero falta su gemelo que actualmente está en el centro de la Plaza de la Concordia en París. En agradecimiento por el obelisco, Francia ofreció al pueblo egipcio unos años más tarde un reloj de cobre que actualmente se encuentra  en el patio de la mezquita de Muhammad Alí en el Cairo, aunque se dice que nunca llegó a funcionar. Desde luego, nosotros, no lo vimos funcionando… Si quieres leer algunas curiosidades sobre el obelisco, aquí dejo un enlace interesante. 

Interior del Templo de Luxor

Interior del Templo de Luxor

Interior del Templo de Luxor

Me hubiera encantado vivir un atardecer en este lugar pero no fue posible en esta ocasión. Me lo guardo en el tintero para la próxima vez… es un lugar al que me teletransportaría en bucle.

Como colofón final del día visitamos el templo de Karnak, un complejo enorme de 24 hectáreas. Columnas y más columnas y al fondo, el lugar más mágico y al que casi nadie llega, la tumba. Hay varias cámaras y merecen la pena porque hay varias curiosidades que no voy a desvelar para que seas tú quien las descubra, y porque es de los momentos que podrás vivir en soledad, sin aglomeración de turistas.

Templo de Karnak

Interior del Templo de Karnak

Nosotros estamos haciendo un crucero por el Nilo, por lo que la tarde la dedicamos a descansar en la cubierta del barco y a disfrutar del río más místico del mundo a la espera de cruzar la esclusa de la ciudad de Esna.  La esclusa es un paso obligado para salvar unos 10 metros de desnivel. Es un proceso lento, sobre todo si, como en nuestro caso, hay varios cruceros a la espera de cruzar ya que en la esclusa “sólo” caben dos barcos.

Tardamos una hora y media aproximadamente desde que nos aproximamos, entramos a la esclusa, se llenó de agua al cerrar los dos diques que la sellan y una vez salvado el desnivel pudimos seguir navegando. Junto a la esclusa había una salón de eventos donde se estaba celebrando una fiesta, yo me atrevería decir que una boda, y nos pareció de lo más curioso. ¡Menuda juerga de claxons, luces y música tenían liada! Eso unido a la cantidad de pequeños que venían al muelle a saludar y a pedir dinero y a alguna faluca (ahora os cuento la anécdota del día) que se acercaba a vender se me pasó ese rato volando. ¡En la vida olvidaré ese momento nocturno que nos tuvo a muchos viajeros en la cubierta muertos de la curiosidad, la mayoría con una cerveza en mano, sólo faltaban las palomitas!

Otra de las anécdotas del viaje fue el momento en el que locales intentaban vendernos género desde el río. La logística era espectacular. Los “faluqueros” amarraban su faluca al crucero con una habilidad asombrosa, lanzaban los manteles, pañuelos o toallas a cubierta (¡calcula la altura que puede tener un crucero!) y si te interesaba un producto y lo comprabas, metías el dinero en un paquete que no te fueras a quedar y se lo lanzabas de nuevo hacia abajo. Uno de los momentos más singulares sin duda.

Por la noche, una vez cruzada la esclusa, ya en marcha  y surcando el Nilo, disfrutamos de una agradable cena y de un rato de charla con nuestros compañeros de viaje que resultaron ser más que viajeros, una gran familia.

Día 3 · Edfú – Kom Ombo

Nuestro día comienza a las 6 am, una hora más tarde que ayer, pero es otro madrugoncito para el cuerpo. Hemos amanecido en Edfú casi por arte de magia. Despertar cada día en un sitio distinto a orillas del río Nilo es una experiencia en sí misma que no se me borra de la mente ni queriendo. ¡Es indescriptible porque el paisaje que nos acompaña todo el tiempo parece sacado de una postal!

La primera visita del día es el Templo de Edfú, dedicado al dios Horus, al que llegamos en calesa desde el puerto donde están atracados los cruceros. Si antes de subir a la calesa no te has despejado, te aseguro que después de hacerlo y una vez en el destino es como si te hubieras tomado 3 cafés. Las calesas son pequeñas y bastante incómodas pero es una experiencia divertida aunque ¡ojo! Te intentarán sacar mucho más dinero de lo que vale. Normalmente se deja una propina que, como todo en esta vida, debería dictarte tu sentido común. También es cierto que conforme vayas pasando días en el país verás lo que es apropiado pagar por cada servicio.

El Templo de Horus es el templo más importante de Egipto después del de Karnak y también el mejor conservado.

Templo de Horus, Edfú

Exterior Templo Horus

Uno de los mejores momentos del viaje y, sin duda, de ese día fue cuando Tarek, nuestro increíble guía, nos habló de la historia de Isis, Osiris, Said y su mujer y su hijo Horus. Al explicar la leyenda y escenificarla Javi encarnó al dios Geb, dios de la tierra, junto a mí, que representé a su mujer y hermana Nut, diosa del cielo y autora de la creación del universo.

A lo largo de la visita se aprecia que muchos dioses están picados en la cara y los techos quemados. Al parecer, se debe a que los cristianos, como venganza por haber sido apresados y perseguidos tanto tiempo, quisieron herir a la cara de los dioses, eso sí, nunca tocaron la corona del alto y el bajo Egipto que representa al pueblo.

Es bonito perderse por el interior del templo pero también recorrerlo por fuera ya que el exterior es impresionante. Te recomiendo que no te pierdas un rincón al que casi nadie llega y sin embargo es muy curioso: junto al templo hubo un asentamiento y aún quedan algunos restos. Además, desde ahí se ve parte de la ciudad de Edfú.

Tras la visita al templo regresamos al barco para darnos un bañito en la cubierta. En pleno diciembre y con una temperatura maravillosa y un sol increíble ¡tomar un café, sobre una hamaca, viendo pasar el Nilo no tiene precio!

Baño en la cubierta del Gran Princess

La visita de la tarde fue al Templo de Kom Ombo, dedicado a los dioses Sobek, dios cocodrilo, y Horus el Viejo. El templo es precioso, además hay bajorrelieves interesantísimos como los de la colección de instrumentos quirúrgicos. ¡Imagina leer a través de esos grabados cuáles eran las técnicas médicas y el instrumental utilizado en los partos por los egipcios hace miles de años!

¡Pero lo mejor de visitar Kom Ombo fue el atardecer! Disfrutar pausadamente de la luz de las tardes egipcias es algo indescriptible.

Templo de Kom Ombo

Templo de Kom Ombo

Detalles del Templo de Kom Ombo

Tarek, nuestro guía
Este es Tarek, nuestro guía, derrochando pasión al explicarnos distintos relieves del Templo de Kom Ombo. Por cierto, ¿ves la llave de la vida?

El crucero está atracado junto al templo y de camino a él se pasa por un mercadillo. Es un buen sitio para hacer alguna comprilla. Yo conseguí una pashmina blanca preciosa y un pañuelo con un estampado muy original a buen precio. El tema del regateo es obligatorio y aunque los vendedores pueden resultar un poco agobiantes relájate y disfruta, al fin y al cabo, ¡allá donde fueres, haz lo que vieres!

Al volver al barco teníamos una sorpresa: una cena temática con comida típica (y deliciosa) y toda la tripulación iba vestida con trajes de gala. Tras la cena, nos habían organizado una fiesta en la discoteca. ¡Cuál fue nuestra sorpresa al ver que ningún viajero, más allá de un grupo de turistas egipcios, disfrutó de ella! Eso sí, Javi y yo lo pasamos en grande con el grupo de viajeros de El Cairo; me enseñaron a mover las caderas al más puro estilo árabe. ¡Hacía tiempo que no bailaba tanto!

Día 4 · Abu Simbel

Este día sí que madrugar fue una tortura y digo madrugar por decir algo porque la llamada-despertador fue a la 1 am (no es una errata 🙂 ) con la ya clásica frase: “es la hora, llamada!”.

Modo zombie bajamos a recepción, nos dieron un picnic y subimos al autobús para hacer la excursión del día y, por qué no decirlo, la excursión en mayúsculas del viaje, la visita a Abu Simbel.

Partimos desde Asuán (Aswan) y teníamos por delante unas 3.30h – 4h de viaje. La luz al llegar a las 5.30 am, a oscuras, antes del amanecer es increíble y hemos tenido la suerte de verlo a oscuras, al amanecer y a plena luz del día. Aunque es duro el madrugón, es lo ideal porque no hace tanto calor, no hay turistas y en el interior de los templos se está fenomenal sin aglomeraciones.

Abu Simbel es un increíble complejo compuesto por dos templos: uno dedicado a Ramsés II, quien hizo que le consideraran un dios, y uno más pequeño pero igualmente bello dedicado a su esposa Nefertari.

Amenece en Abu Simbel

Exterior del Templo de Abu Simbel

Exterior del Templo de Abu Simbel

Coloso a la entrada de Abu Simbel

Detalle del coloso de Ramsés II

Interior del Templo de Ramsés II

Exterior del Templo de Nefertati

Interior del Templo de Nefertari

Interior del Templo de Nefertari

Complejo de Templos en Abu Simbel

Lago Nasser

Los colosos de la entrada del templo de Ramsés II son imponentes y el interior es igualmente sobrecogedor por la calidad de los grabados y sus dimensiones. El complejo es bello de por sí pero estar ubicado junto al Lago Nasser es la guinda del pastel.

Sin duda, esta visita fue una gran experiencia a tan sólo unos 350 km de la frontera de Sudán.

En los años 60 este templo tuvo que moverse piedra a piedra ya que de lo contrario hubiera quedado sumergido en las aguas del Lago Nasser.  Quizás ya lo sepas, pero allá va una curiosidad que te dejará boquiabierto de no haberlo escuchado antes: España colaboró en esta obra y a cambio Egipto nos regaló el Templo de Debod que se encuentra en pleno centro de Madrid y desde donde se disfruta de uno de los atardeceres más bellos de la capital.

Con semejante madrugón puedes imaginar que el día nos cundió muchísimo, tanto que incluso nos pudimos dar un bañito en la cubierta del barco y comer antes de salir de visita al pueblo nubio.

La primera parada fue Asuán, desde donde cogimos una faluca que nos llevaría al poblado nubio.

Conductor de la faluca

Faluca al atardecer

¡Otra de las anécdotas del viaje es que la faluca se quedó encallada en el barro al pasar por un lado donde había menos agua y por poco no volvemos a nado!

El poblado nubio no es una de mis recomendaciones imprescindibles para el viaje, no obstante si tienes tiempo es curioso de visitar porque es algo así como “la república independiente de su casa” muy al sur de Egipto. Tienen mucha historia detrás, muy interesante por cierto, aunque actualmente es un reclamo que vive por y para el turismo.

Eso sí, una de las cosas que más me marcaron en el viaje y que es ahí dónde se tiene la oportunidad de hacerlo es bañarse en el Nilo. Nos bañamos solo 4 personas del grupo, dos de ellas fuimos Javi y yo y para mí fue un momento mágico sumergirme en un río con tanta historia y tanta mitología a sus espaldas.

Baño en El Nilo

Una vez en el pueblo, los niños te reciben con pulseras y llaveros y te cantan canciones en un montón de idiomas con el fin de que les compres algo o les dejes una propina.

La visita al pueblo nubio consiste en visitar una casa típica donde te dan a probar productos como su miel, un queso muy fuerte o azúcar de caña con sésamo. ¡Una delicia para mi gusto!

Otro de los momentos del viaje fue cuando cogí un cocodrilo bebé. Era bebé, no te voy a engañar, pero me supuso un ejercicio de superación enorme aunque la sensación posterior fue de infinito positivismo.

Poblado Nubio

Tras la visita a las estancias de la casa y disfrutar de un atardecer con vistas al Nilo, dimos un paseo por las calles del poblado y regresamos a la faluca para volver a Asuán y dar un paseo nocturno.

En Asuán dimos un paseo en furgoneta. La ciudad es un caos de calles, de tráfico y de luces aquí y allá desperdigadas, ¡incluso en los tejados de algunas tiendas hay campos de fútbol! Teníamos limitados los movimientos porque el Presidente estaba de visita en la ciudad por lo que el tráfico estaba bastante restringido y además había importantes atascos. Aún así, tuvimos ocasión de ir a un mirador para ver desde lo alto la noche en una de las principales ciudades del país. Después visitamos una tienda de especias y compramos delicias para darle un toque especial a nuestros platos una vez en España y lo mejor de todo, pudimos entrar a una mezquita y subir a un minarete. 198 escalones con una inclinación importante y poco espacio para pasar. ¡Nos encantó la experiencia! La vista desde ahí arriba me pareció increíble. 

Tienda de especias

En todo rincón se puede encontrar un punto de belleza o singularidad y sin duda en esta visita nocturna pude encontrar muchos de ellos. Fue el broche de oro a un día tan lleno de momentos y sensaciones que me costaría asimilar.

Día 5. Asuán

Seguimos en Asuán ya que desde ahí visitaremos el romántico templo de Philae dedicado a la diosa Isis.

Actualmente el complejo que vamos a visitar no está en la isla de Philae propiamente dicha ya que ésta quedó sumergida bajo las aguas del Nilo cuando se construyó la nueva presa de Asuán en 1902 y ¡así permaneció durante siete décadas! Fue 70 años después, cuando gracias a una campaña internacional de la UNESCO, se salvaron los monumentos de la región de Nubia, incluyendo el impresionante complejo de Abu Simbel que habíamos visitado el día anterior y los templos de la Isla de Philae.

Para llegar a la isla cogimos un barquito. Un dato importante si quieres hacer compras: tanto en el embarcadero de la ciudad de Asuán, como una vez llegues a la isla para la visita hay un montón de vendedores ambulantes. Tienen buenos precios y artículos bonitos así que si tienes un rato puede ser un buen momento para comprar, por ejemplo, la cruz de la vida.

La isla y su conjunto de templos es pura magia. El simple hecho de estar rodeados de agua confiere al lugar un halo de fantasía importante.

Hay detalles y rincones para pasarse un día entero visitando este lugar, pero hay tres puntos clave: (1) el templo de Isis y su altar en la parte más oscura del templo, el pedestal es de granito y ahí es dónde se hallaba la barca sagrada, (2) la puerta de Adriano y (3) el templo de Hathor.

Templo de Philae

Templo de Philae

Templo de Philae

Templo de Philae

Templo de Philae

Interior del Templo de Philae

Interior del Templo de Philae

Descubrirás por tu cuenta cada rincón cuando estés allí pero hubo algunos detalles que me llamaron mucho la atención.

3 curiosidades de la Isla de Philae que te reto a ubicar cuando estés allí:

  • Hay 7 columnas que representan los 7 días de recuperación que necesita una mujer después del parto según las creencias de los antiguos egipcios.
  • Hay una piedra sagrada en el templo que es adorada por un grupo que cree que esa piedra tiene poderes. Cada cierto tiempo cierran el templo para ellos y están durante al menos dos horas posando sus manos en grupo y meditando en silencio. Piensa cuál es…quizás ya te lo he desvelado antes.
  • Hay un cartucho de la archiconocida Cleopatra y “no debería tenerlo” porque nunca reinó y esos cartuchos sólo estaban destinados a los reyes.

Por cierto, un souvenir precioso que más que souvenir es una joya, es un cartucho con tu nombre grabado en jeroglífico. Los hay de plata, de oro o de una combinación de ambos. Yo tengo el mío y me lo pongo muy a menudo. Sin duda es un regalo/joya imprescindible.

El templo de Isis es realmente bello y romántico. Tanto es así, que a partir de las dos de la tarde parejas de enamorados van a pasear por el recinto para pasar el rato, rodeados de calma, y por qué no… ver un precioso atardecer.

Familia Guay
Esta es la Familia Guay al completo

Las visitas que nos quedaban por hacer ese día eran tres: una tienda de algodón donde había caftanes preciosos, una joyería impresionante donde el precio va en función del peso de la joya y la tienda de esencias.

En la tienda de esencias, un lugar ostentoso con unas salas preciosas llenas de pequeños frascos de perfume, nos hablaron de la diferencia entre esencia y perfume – básicamente consiste en que la esencia está todavía sin mezclar.

Fue un momento relajante porque además de enseñarnos y explicarnos para que servían varias esencias, nos ofrecieron té y café y, además, me di un masaje de aromaterapia de 5 minutos que me supo a gloria después de tantos madrugones.

Una de las aventuras del crucero por el Nilo fue la tarde del último día al sur de Egipto porque esa noche cogíamos un vuelo a El Cairo. Teníamos unas horas de margen hasta que nos vinieran a buscar, así que con un grupo de  compañeros de viaje, los denominados “Familia Guay” por nuestro guía Tarek, nos fuimos a un mercadillo de la ciudad de Asuán, a unos 15 minutos andando del crucero.

Caos, desorden, gente, cafeterías y tiendas aquí y allá, tráfico descontrolado… tenía ganas de sentir la esencia de la ciudad y mereció la pena la zambullida en el otro Asuán. En el mercadillo hay verdaderas gangas, eso sí, hay saber regatear y lo más importante… tener ganas.

Mercado de Asuán

Mercado de Asuán

Mercado de Asuán

Asuán al atardecer

Con estos cinco días tuvimos suficiente para conocer sitios increíbles. Lugares que ni en sueños imaginé que me llenarían tanto. Soñé despierta y me sentí una auténtica aventurera de la mano de Javi, en compañía de la Familia Guay y con el mejor contador de historias que he conocido después de mis abuelos Carmen y Paco, nuestro guía Tarek.

Era hora de descubrir El Cairo. Dos días por delante que no imaginábamos que darían tanto de sí.

Prometí contar por qué este viaje nos cambió la vida. Para eso tendrás que viajar conmigo a El Cairo. ¿Te apuntas? 

¡Bienvenid@ a El Cairo!

* * * * *

Fotos:

@byjpa: Javi (1/2 Sección viajes)

@applenelken: Laura (2/2 Sección viajes)

* * * * *

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22 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Marta dice:

    Me encanta, tenía muchas ganas de viajar a Egipto pero después de leer tu blog ¡¡ ya no se como voy a poder aguantar!!!

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    1. Apple Nelken dice:

      Supongo que por el momento que estamos viviendo tendremos que esperar un poco, pero en cuanto se pueda te lo recomiendo 200%. Yo ya os contaba en el post que me teletransportaría en bucle.

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  2. Natalia dice:

    Me encanta Laura !
    Ojalá repetirlo con la Familia Guay al completo 🥰🥰🥰

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    1. Apple Nelken dice:

      Ojalá Natalia porque sin duda el factor “Familia Guay” fue decisivo.

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  3. Azu dice:

    Qué viajazo! Y qué envidia! Más aún estos días que solo podemos viajar en nuestra imaginación.
    Como bien decís, es un viaje que siempre está ahí y para mí es uno de mis “MUST” así que me lo apunto todo!
    Gracias por compartirlo! Espero que estéis todos 😉 bien.
    Abrazos!

    Le gusta a 1 persona

    1. Apple Nelken dice:

      Azu ¡gracias a ti por leerlo! Es un destino “obligado” en el currículum de cualquier viajero así que en cuanto puedas, maleta y a soñar… yo estaré aquí para las dudas que te surjan.

      Me gusta

    2. SILVIA dice:

      Muchas graciassssss por compartirnos vuestro viaje 🧳 !!! Me ha encantado 😍😍y desde luego q me lo apunto y volveré a leerlo cuando vayamos allí, ahora solo nos queda soñar para cuando podamos hacer nuestros sueños realidad 🙏🏻
      Un abrazo 🤗 enorme 💋💋

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      1. Apple Nelken dice:

        Gracias a ti por dedicar un ratito a leerlo. Nada me gustaría más que que resultara útil para planificar tu viaje. ¡Te espero en la parte dos!

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  4. Mharaya dice:

    Un viaje increíble!
    Me han dado, todavía más ganas, si cabe, de visitar ese magnífico país.
    Pero de momento tendrá que esperar… 😓

    Magnífico artículo, gracias por compartir tu experiencia.

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    1. Apple Nelken dice:

      Tendrá que esperar pero cuando llegue el momento créeme que, por más que hayas visto o leído, ¡te va a fascinar!

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  5. Beatriz Cañas dice:

    Hola!!! También para mi era uno de los viajes soñados… y no me decepcionó en absoluto, sobretodo gracias a Tarek y a la Familia Guay. La publicación me ha hecho volver a todos esos momentos mágicos. Sin duda, repetiría sin pensármelo. Un beso.

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    1. Apple Nelken dice:

      Compañera ¡tuvimos tanta suerte con el grupo y con el guía! El viaje fue bestial… no faltó ningún ingrediente. Ahora siempre nos quedarán las fotos, los vídeos y recordar.

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  6. Ani dice:

    Mil gracias Lauri por esta publicación tan completa. Egipto es un destino que entre otros tengo en mente y tras leer todo aún me han dado más ganas de visitarlo. Esperemos que sea más pronto que tarde. 😉

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    1. Apple Nelken dice:

      Confiemos en que pueda ser más pronto que tarde porque sin duda merece la pena. ¡Espera a ver El Cairo! Te va a fascinar.

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  7. Andrea dice:

    Me encanta Laura, gracias por toda la info, estoy deseando conocer Egipto ❤️🙏🏼

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    1. Apple Nelken dice:

      Lo harás, ¡no me cabe la menor duda!

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  8. Elena FernándezM dice:

    Qué pasada!!! Me encanta cómo lo transmites. Me has transportado a Egipto por unos momentos.
    Con muchísimas ganas de poder viajar allí, gracias por tus consejos 🔝 de viaje😍

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    1. Apple Nelken dice:

      Gracias a ti Elena por dedicarme un tiempo. Espera a ver El Cairo… estará en tu top 3 de la wishlist.

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  9. Vanesa dice:

    Has conseguido teletransportarme allí con vosotros, que ganas de leer la segunda parte.

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    1. Apple Nelken dice:

      La segunda parte está en camino y sin duda es el broche de oro de la primera. ¡Gracias por tu tiempo!

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  10. JOSEFINA dice:

    Lauri, precioso reportaje, con las explicaciones tan claras y esas fotos tan preciosas, te transportan a ese lugar, sin haber estado allí.
    TQM❤😘🤗

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    1. Apple Nelken dice:

      Me alegro mucho de que te haya gustado. Ese viaje no me importaría repetirlo contigo 🙂

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